De la lectura de los materiales respecto a las redes, los adolescentes, la familia, los peligros, etc, rescato muchas cosas positivas. Para comenzar aprendí muchos conceptos nuevos, algunos los manejaba pero no con la profundidad que se presentan, sobre todo en los riesgos, como las malaware, manejar información encriptada a través del uso de https//, en fin.
Creo que lo que subyace en muchos pasajes de la lectura es la importancia de construir junto con los niños y adolescentes, la concientización del peligro a que se exponen ante un mal uso de las redes sociales, o mejor dicho, ante el uso sin extremar algunas precauciones. Ejemplo de ellos es la confección de reglas para el uso del Pc o notebook en el hogar. Hacerlo entre todos los integrantes de la casa, la ubicación del equipo, las reacciones antes mensajes o sitios dudosos, etc..
Pero como dice el título de esta entrada, como futuros docentes debemos prepararnos para cosas muy diferentes a nuestra especialidad, estudiar y participar de talleres y charlas acerca de adicciones; el correcto y riguroso manejo de los temas de sexualidad, y en este punto el conocimiento de virtudes y peligros del uso de redes sociales. Todo eso puede hacer la diferencia llegado el momento de dar un consejo, enseñar o enfrentar un problema.
Sin pretender caer en un “lugar común”, sabido es que hay muchas carencias en cuanto al apoyo o contención de los adolescentes en sus hogares. Por eso, el manejo de las herramientas mencionadas ajenas a nuestra especialidad, es de suma importancia para ellos. En el caso que nos ocupa, poder asesorar para el buen uso de las redes, puede evitar males mayores como pueden ser la discriminación, depresión (de los “no populares”), acceso indebido a la privacidad, lo que puede llevar a acosos o abusos.
Poder aportar en estos asuntos es de mayor importancia en esta cultura digital y virtual que en parte vivimos.